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La enseñanza de la religión
Número 86. Enero de 1995
Revista de Acción Educativa

 

El Consejo de Ministros del pasado 16 de diciembre aprobó un Real Decreto por el que se regula la enseñanza de la religión en diferentes etapas educativas.

La aprobación de este Real Decreto ha vuelto a generar una amplia y agria polémica entre los distintos sectores de la comunidad educativa y de la sociedad española. Por ello, a pesar de las manifestaciones de Ministro titular de la presidencia, Alfredo Pérez Rudalcaba, en el sentido de que este era un texto "bastante equilibrado", ha causado un profundo descon­tento entre quienes defendemos una Escuela pública, democrática, pluralista, y laica.

Este Real Decreto regula la enseñanza de la Religión, hace mención expresa en numerosas ocasiones a la religión católica, asegurando que ésta será de oferta obligatoria para todos los colegios y voluntaria para todos los alumnos, según los acuerdos sobre enseñanza y asuntos culturales firmados entre el Estado español y la Santa Sede, en enero de 1979, lo que en sí mismo ya es contradictorio con la realidad pluriconfesional del Estado español. Y aunque este texto alude también, en alguna ocasión a las otras religiones con las que el Estado español hubiera llegado a acuerdos: evangélica, judaica e islámica, tal diferencia manifiesta una clara discriminación: al parecer de lo que se trata es de facilitar la presencia de la religión católica, que es la única que se ofrecerá con carácter obligatorio en todas las escuelas.

El Real Decreto apunta asimismo, a que aquellos alumnos y alumnas que no cursen la enseñanza de la religión, deberán también obligatoriamente seguir actividades alternativas, que al igual que el caso de la religión tampoco serán evaluadas ni constarán en los diferentes expedientes académicos.

Por todo ello y a pesar de que en su elaboración se hayan atendido los dictámenes del Consejo de Estado y del Consejo Escolar del Estado, con el voto en contra del consejero de CEAPA, el Real Decreto ha sido contestado duramente tanto por los sindicatos más progresistas como por la CEAPA, Confederación Estatal de Asociaciones de Padres de Alumnos, los Movimientos de Renovación Pedagógica y los sindicatos de estudiantes.

Desde nuestro reconocimiento y nuestro compromiso ante el hecho incuestionable de la pluralidad de culturas y confesiones existentes en el Estado español, defendemos una escuela pluralista, respetuosa con las diferentes opciones ideológicas y religiosas existentes en un Estado de derecho como el nuestro. Por ello, abogamos por que la estudio de la religión se realice fuera del horario escolar, y que sea cada religión la encargada de llevarla a cabo.

Respetamos los acuerdos que el Estado español mantiene con otros estados. Pero si estos acuerdos implican situaciones como ésta, creemos que deben ser revisados en función de la realidad del Estado en el que vivimos.

Por otro lado el Real Decreto, penaliza de nuevo a aquellos alumnos y alumnas que no opten por la ense­ñanza de la religión católica, obligándoles a cursar una materia alternativa. Esta materia alternativa considera­mos que esta suficientemente recogida en las diferentes áreas humanísticas, así como en el desarrollo que tanto la LOGSE como la LODE facilitan para trabajar conte­nidos como: PAZ, TOLERANCIA, LIBERTAD, IGUALDAD... Además consideramos que no es admisible que el derecho de un grupo de ciudadanos conlleve una obligación para otro sector de las población.

Nos sumamos pues a la iniciativa que tanto CEAPA, como los Movimientos de Renovación Pedagógica a los que pertenecemos y los sindicatos progresistas van a llevar a cabo, para que el Tribunal Constitucional se pronuncie, de una vez por todas, sobre este tema.